viernes, 11 de noviembre de 2016

Reto lector. Resumen de mis últimas lecturas

50 libros son muchos para 12 meses, para 52 semanas, para una mujer en la treintena con 2 hijos, un trabajo y sueño a las 10 de la noche. Estoy lejos de conseguir acabar el reto de este año. Pero lejos de estar justificándome confieso que estoy (medio) maravillada de todo lo que he conseguido leer en lo que va de año. No vengo aquí a dar datos, pero sólo permitidme explicar que a estas alturas del año he leído el doble de libros de los que leí el año pasado entero... aún quedan casi dos meses de deleite literario.

Desde el resumen anterior, el rédito de mis lecturas se debe sobre todo al periodo estival, en el que mi amor me regaló largas horas de descanso al sol con un libro en las manos. A eso y a que la Ferrante se vino conmigo de vacaciones y era imposible no devorar las dos novelas que me faltaba por leer para completar la saga. 

Estos son los libros que he leído y las categorías que cubren.

Esa puta tan distinguida, de Juan Marsé. Marsé y yo nos conocemos desde hace 20 años. Siempre que saca nueva novela sé que voy a comprarla y leerla inmediatamente. Posiblemente he leído todas sus novelas. Hay gente que me regala recortes de prensa que encuentra sobre él, gente que me llama cuando Marsé sale en la tele, mi madre nunca ha leído a Marsé pero se emociona si sale en la tele... Esa puta tan distinguida me ha vuelto a llevar a las calles de la Barcelona de posguerra, a los cines de barrio, a los personajes que sobreviven como pueden en un mundo en esa época de (des)composición. Puede que no sea la novela de Marsé que más me ha gustado, pero para mí no hay opción: a Marsé le leo sí o sí y sus novelas siempre me gustan.



Con esta novela cubro la categoría 4, un libro publicado este año. La frase: Ella ya se había echado a perder y poco se podía hacer por devolverle el amor propio, por mucho que uno la amara.

Relatos de lo inesperado, de Roald Dahl. Sé que es un autor fundamental para muchos, pero nunca antes había leído nada suyo. Teníamos este libro por casa y me encajaba en la categoría 12, un libro de relatos cortos. Me cuesta leer libros de relatos. Ya que me pongo con una historia, conociendo personajes, circunstancias... me gusta que el asunto dure y no tener que comenzar cada 30-40 páginas con nuevos personajes. Pero bueno, parece que le cogí el truquillo. No sé como definir estas historias: parte de misterio, parte detectivesca, partes truculentas... me dejó sobrecogida la historia en la que un hombre decide donar su cerebro a la ciencia, a instancias de un buen amigo, que consigue convencerle de que es posible que su cerebro y sus ojos sigan funcionando después de su muerte. Para no dejaros con la intriga, os diré que el experimento funciona y su viuda decide sacar del laboratorio el cerebro y los ojos de su marido y llevarlos a casa... para dedicarse a hacer todo aquello que sacaba de quicio al difunto, que observa con sus ojos y procesa con su cerebro... pero no puede hacer nada más.



Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron, que se ha convertido en uno de mis escritores favoritos. Me encantó Aquella tarde dorada, así que en cuanto vi que tenían en los Libros del Asteroide este título, no dudé en conseguirlo. Narra la historia de un joven de familia acomodada que vive en Manhattan y que el verano anterior a ingresar en la universidad se plantea si de verdad es el camino que quiere seguir, con el consiguiente revuelo a su alrededor. Tiene algunos ingredientes que me encanta encontrar en las novelas: una buena narración, un joven con una mentalidad muy clara para su edad, Manhattan... es de fácil lectura y saqué de él gran cantidad de frases y pasajes para recordar.



Uno de ellos: Le seguí por el largo pasillo en uno de cuyos lados había grandes despachos con ventanas y en el otro pequeños despachos sin ventanas. No creo que pudiera trabajar jamás en un entorno empresarial tan abiertamente jerárquico. Sé que en este mundo no somos todos iguales, pero no soporto los ambientes en los que esta verdad resulta tan obvia.

Las deudas del cuerpo y La niña perdida, de Elena Ferrante fácilmente se me podrían quedar fuera del reto, porque merecerían categorías especiales. Pero he conseguido acoplarlos en las categorías 44, un libro escrito originalmente en otra lengua y en la 24, un libro que te guste por su portada. Psssss, poca cosa para todo lo que me han gustado estos libros.

En las deudas del cuerpo la historia y la vida de Lenú da un giro dramático, pero al mismo tiempo se cumple algún deseo que como lectora lo crees de justicia. Si bien la novela, al igual que la vida en situaciones similares, también se carga de sinsabores.

La niña perdida nos sigue sacudiendo con la capacidad inventora de Lila, el imán que atrapa cuanto se aproxima a ella, con consecuencias inesperadas.

La tetralogía de la amiga estupenda que he leído a lo largo de este año, no es sólo la vida de dos amigas, es la historia de un Nápoles convulso, plagado de mafias, terrorismo, abuso de poderes, corrupción, el avance de la mujer en la sociedad, una sociedad con una diferencia de clases sociales muy marcada. 




He hablado muy bien a todo el mundo de estas novelas, pero siempre me queda el miedo de alabar tanto una cosa que el siguiente que la lea pueda llegar a pensar "pues no era para tanto". Sin embargo, la buena crítica que ha tenido esta obra, me tranquiliza y puede que mi recomendación funcione.  

Un taxi a la felicidad, de Baptiste Beaulieu y del que os hablé aquí. Cubre la categoría 45, un libro ambientado en Navidad.



El adoquín azul, de Francisco González Ledesma. Cubre la categoría 27, un libro que puedas leer en un día. Este libro lo tenía en mi lista de libros por leer. Creo recordar que un día ví una reseña en una revista y me llamó la atención. Hace un par de semanas, trasteando por la biblioteca buscando nada en concreto, lo encontré de casualidad, así que lo cogí. Narra, en pocas páginas, un amor imposible, no consumado, que nace de apenas unos días de convivencia en los que la chica salva al chico de una muerte (o al menos una tortura) segura. El amor que nace en él seguirá a lo largo de toda su vida en el exilio y acabará perdido entre la locura y el olvido que llega con la edad.




Cumbres borrascosas, de Emily Brontë. Lo que me habrá costado leerlo... no se si porque no era el momento, por la traducción... al final me ha enganchado y necesitaba saber qué más cosas horribles eran capaces de pergeñar los personajes de esta novela. Recuerdo desde pequeña haber oído en casa lo de "qué malo era el de cumbres borrascosas"... No sabría deciros si me ha gustado o no, pero lo cierto es que el corazón se me quedaba un poco sobrecogido con el maltrato que reciben los hijos: maltratados por la vida y maltratados por un hombre lleno de rencor que a su vez también fue maltratado. Con este clásico de la literatura cubro la categoría 23, un libro que tenga más de 100 años.



Pero bueno, no nos quedemos con mal sabor de boca. Me quedan 7 semanas (un bonito número) para encontrar alguna bonita historia en los libros que aguradan pacientemente en mi estantería para ser disfrutados.

Y vosotros, ¿cómo lleváis vuestras lecturas?



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