sábado, 17 de octubre de 2015

Amigas y madres, preguntas y respuestas (II parte)

Tras la entrada de ayer, hoy seguimos hablando del "experimento" al que sometí a mis amigas y al que gustosamente respondieron, sigamos hablando de las cosas que opinan mis amigas...

El mundo mujer

Ser madre y querer seguir siendo mujer, supone un reto para todas. Entendamos por ser mujer seguir siendo una persona que tiene y cultiva inquietudes, amistades, tiempo para descansar o lo que a cada una colme de satisfacción. La escasez de tiempo asociada al cuidado y la educación de los hijos, complica sobre manera disfrutar de esos tiempos de mujer.

Pregunta: ¿Qué es eso a lo que no has renunciado como mujer desde que eres madre, aunque te cueste tiempo y esfuerzo seguir consiguiéndolo? Conservar la imagen personal como mujer destaca entre las respuestas a esta pregunta: el gimnasio, los cuidados corporales y seguir siendo "coqueta", parece que son renuncias a las que no estamos dispuestas. También es importante para nosotras mantener las relaciones con los amigos y la pareja, aunque se les dedique menos tiempo. Lo que antes eran cosas habituales del fin de semana, ahora son cosas que se hacen unas cuantas veces al año. Y en el terreno aficiones, asuntos como leer o tiempos de creatividad, son también cosas a las que nos cuesta renunciar.

Conclusión: me encanta tener amigas que no renuncian a su propia vida por el hecho de ser madres. ¡Bravo por ellas!

Pregunta: Por el contrario, ¿existe alguna renuncia importante a la que te gustaría volver en el primer momento que puedas? Tenemos una amiga muy estudianta, que se muere de ganas de volver a pasar por exámenes y todas esas cosas de la etapa universitaria que en el fondo nos generan tanto estrés. Vamos, ¡una valiente! Las demás tenemos inquietudes menos exigentes, como retomar relaciones de amistad, aparcadas no sólo por el hecho de ser madre, sino por las diversas responsabilidades del día a día. Nuestra "mamá en casa" renunció al trabajo temporalmente, y tiene ganas de retomar esa vida y compatibilizarla con el cuidado de su peque. Por lo demás, aplicable a casi todos los casos anteriores, para nosotras es importante la posibilidad de volver a poner en primer lugar nuestras inquietudes, que muchas veces se dejan al final de la lista, casi sin darnos cuenta. Pero como apunta otra de mis amigas, quizá no debieramos pensar si se trata de renuncias o de formas distintas de vivir la vida. 

Conclusión: a pesar de que identificamos alguna que otra renuncia, parece que no supone un peso excesivo para nuestra estabilidad como mujer. Todas tenemos perspectivas y no perdemos de vista nuestros intereses, por lo que estoy segura de que a corto o medio plazo pondremos en marcha muchas de ellas.

Pregunta: ¿Te ves mejor ahora o piensas que tu vida era mejor antes de ser madre? Para todas, ser madre, ha supuesto un antes y un después en nuestras vidas. El después, para todas, es mejor que el antes. Es decir, nos sentimos mucho mejor como mujeres, por unanimidad. Palabras como realizada, plena, completa o feliz por haber tenido la posibilidad de ser madres, pueblan las respuestas a esta pregunta. Es como haberse enfrentado a un reto y haber salido victoriosa, lo que hace que nos sintamos mucho más seguras. Es un reto al que nos seguimos enfrentando cada día, aprendiendo a cada paso y adquiriendo más soltura y experiencia como madre. Es curioso que a esta pregunta casi ninguna ha respondido por el aspecto físico y ha predominado la valoración de nuestra personalidad. Dos apuntes importantes: alguna me cuenta que podría haber llevado una vida igualmente plena sin la necesidad de tener hijos, aunque ahora que conoce a esas personitas ya no podría vivir sin ellas. Otra apunta al hecho de que quizá a una feminista le pueda parecer horrible esto de sentirse plena por el mero hecho de ser madre. Pero verlo de esa forma es simplificarlo: una no se siente más completa por haber traído un hijo al mundo, sino por la evolución que sigue a ese hecho. 

Conclusión: Madres futuras, no tengáis miedo por vuestra anhelada vida de madres, todo son ganancias. Eso sí, seguid disfrutando cada minuto de relax y despreocupación, porque tener hijos estresa.

Pregunta: Como mujer, el mejor momento del día es... Identificamos como mejores los momentos de silencio, lo que equivale a niños dormidos. Hablamos de momentos de soledad, pero también hay referencias a momentos de pareja: una cena tranquila o ver una peli en el salón de casa sabiendo que nadie te va a interrumpir. Como cuidarse sigue siendo una de esas cosas a las que no renunciamos más arriba, aquí salen también como los mejores momentos del día ese rato de gimnasio o esa ducha larga sin prisas. 

Conclusión: ¡ay! con qué poquito nos conformamos. A lo sumo 1 horita de tranquilidad al día, eso si no nos quedamos dormidas a los 15 minutos de haber empezado la peli. Eso sí, en los brazos de nuestro chico. Conclusión II: puede resultar difícil de digerir que para una mujer uno de los mejores momentos del día sea cuando los niños están dormidos. Pero sólo hay que pensar en la energía desbordante de nuestros hijos para echar a un lado esa sensación y darnos cuenta de que esos minutos de descanso son la recompensa a un día cargado de actividades y una necesidad para afrontar el siguiente día con fuerzas. 




Como dije un poco más arriba, tengo la suerte de tener amigas que consideran fundamental seguir teniendo sus parcelas de tiempo para sus cosas. Esto no es sólo maravilloso nosotras, sino un gran ejemplo para nuestros hijos y la única manera que concibo de seguir estando en el mundo que tenemos entre manos. Aunque para todas supone un esfuerzo, días de tira y afloja, de mas y menos ganas, intercalados con días de ganas de nada, es admirable que no perdamos de vista nuestras inquietudes y seamos capaces de sacar tiempo y ganas en nuestra vorágine del día a día.

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