martes, 3 de abril de 2012

Un día en etapas


Si un ciclista hace la vuelta a España, el giro a Italia y el tour en 21 etapas, cualquier padre o madre de familia, hace una vuelta, un giro y un tour entero cada día. Me he dado cuenta de ello esta mañana cuando a las 8 de la mañana y el niño ya en el cole, he sentido que había cumplido la primera etapa del día. Aún me quedaban 20 más. Seguro que si las cuento pormenorizadamente, incluso me sale alguna más.

Cumplida esa primera etapa, algunos días ya te ha entrado la pájara, pero al contrario que en el ciclismo te puedes bajar de la bici y abandonar, en este caso, no te puedes bajar del día.

Quienes no tienen hijos piensan que los que los tenemos nos organizamos mal. Pero me gustaría ver a quienes así opinan un día cualquiera a las 8.05 de la mañana, cuando has dejado al niño en el cole, después de un berrinche, cargar con él, con su mochila, con tu bolso, con la bolsa del tupper y con los tacones… te metes en el coche para ir al trabajo y piensas, “hoy ya no puedo más”.

La segunda etapa es pasar 8 horas en la oficina rindiendo al 100%. Aunque esta etapa podría desglosarse en varias etapas, algunas con pronunciada pendiente, en las que se hace difícil aguantar el ritmo: aguantar al compañero graciosete, al listo y al tonto, al ligón, al jefe, la comida de tupper, la luz del fluorescente, la ausencia de ventanas… Pongamos que al salir del trabajo ya estamos en la etapa 10 del día.

Ánimo, sólo quedan 11 más.

Lógicamente la 11 consiste en recoger al niño (a su mochila, a su berrinche…), la 12 es ir a hacer la compra y cargar con el niño en un brazo y la bolsa de la compra en el otro. A veces incluso en el mismo. Sólo volver a meter al niño en el coche se merece una etapa independiente.

La etapa 14, la hora de la merienda. La etapa 15, la tarde en el parque. La etapa 16, no caer humillada ante la madre del parque que va perfecta a todas horas y te cuenta que su hijo ya se sabe los colores, todos los sonidos de los animales, ya tiene todos los dientes y lo peor de todo, duerme toda la noche del tirón.

Etapa 17, convencer al niño de que hay que volver a casa. Etapa 18, hora del baño. Etapa 19, hora de la cena. Etapa 20, hora de dormir

El caso es que a partir de la etapa 21 empieza el rato para una misma y para la pareja. La cena, las cremitas de por la noche, el rato en el salón…

Reconozco que a mí me cuesta mucho acabar la etapa 21 con dignidad. Pero aún así creo que me voy a comprar un pijama amarillo, uno rojo y otro rosa para vestirme cada noche como si fuera a subir al podio, a recibir flores y besos, por haber acabado en primer lugar.


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