viernes, 16 de marzo de 2012

Una de pelis y libros favoritos

Filosofía, 3º de BUP. La profe, que habitualmente acude a clase con gafas de sol (¿?) y habla con tono monótono, llega al aula con la tele y el vhs. Hoy toca peli!!! La decepción generalizada del auditorio adolescente llega cuando “oh no, profe, una peli en blanco y negro… buah qué rollo!!!”. Sin embargo, al menos yo, gracias a esta peculiar profesora, descubrí una de mis pelis favoritas, “Matar un ruiseñor” (“To kill a mockingbird”).

Tengo especial predilección por las historias de mayores contadas a través de los ojos de los niños. Para mi la clave de la historia es que se cuenta con gran madurez y  desde el punto de vista inocente de una niña, hechos de gran dureza: Jem y Scout, hijos del abogado Atticus Finch, ven cómo su padre se esfuerza por defender a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Vivirán la injusticia con gran sentido de responsabilidad, luchando porque se demuestre la inocencia del acusado, desentrañando con su padre el mundo de los adultos, que se empeñan en culpar a alguien a todas luces inocente.

Los niños conocerán durante las vacaciones a Dill, un niño que veranea en el pueblo y con el que vivirán intrigas y aventuras gracias al misterioso vecino Boo Radley.


Unos años después, me topé con el libro en una feria de libros de segunda mano, y lo compré sin dudar. Es arriesgado ver la peli de un libro que te ha gustado, pero pocas veces defrauda leer un libro de una peli que te gustó. Pues lo dicho, compré el libro y se lo regalé a mi hermana (qué cosas tan raras hago a veces). ¡Gracias por la foto, hermana!


Y bueno, si la peli me gustó, el libro me apasionó y se convirtió también en uno de mis libros favoritos. Los personajes son inolvidables y todas y cada una de las personalidades están muy bien perfiladas, igual de bien que en la película. Scout, la niña chicazo, Dill, el amigo amanerado, Atticus, el adulto comprometido... la vehemencia de los niños en todo lo que hacen te hace querer ser como ellos.

Os dejo con un par de pasajes del libro:

"Uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido ya antes de empezar, empieza a pesar de todo y sigue hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence."

"- Porque vosotros sois niños y podéis comprenderlo - dijo-, y porque he oido a ése...- y con un ademán de cabeza indicó a Dill.- Las cosas del mundo no le han pervertido el instinto todavía. Deja que se haga un poco mayor y ya no sentirá asco ni llorará. Quizá se le antoje que las cosas no están... del todo bien, digamos, pero no llorará; cuando tenga unos años mas, ya no.
- ¿Llorar por qué, mister Raymond? - La masculinidad de Dill empezaba a dar fe de vida.
- Llorar por el infierno puro y simple en que unas personas hunden a otras... sin detenerse a pensarlo tan sólo. Llorar por el infierno en el que los hombres blancos hunden a los de color, sin pensar en que también son personas".

Matar un ruiseñor es el único libro publicado por Harper Lee.

Y para acabar, lanzo un guante a quienes hablan a menudo con Chaplin y con Dickens, por si tienen algo que añadir, cosa fácil dada la amplitud de temas que tratan tanto el libro como la peli.



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